jueves, 27 de diciembre de 2012

Reciclaje como un pilar de la gestión de residuos


Actualmente, menos del 10% de los residuos se recicla. Sin embargo, es una actividad que permite recuperar materias primas para reintegrarlas al proceso productivo, en reemplazo de su disposición final o eliminación como define la ley.


La basura es uno de los principales problemas ambientales y de contaminación de nuestro país. Actualmente, la mayoría de los residuos se dispone en basurales, vertederos o rellenos y menos del 10% se recicla. Además, de acuerdo con información oficial, cerca del 60% de los residuos son tratados en instalaciones que cumplen con la legislación vigente.

"Un residuo es toda sustancia que en el contexto en que fue producida no alcanza o no ha alcanzado valor económico y, por tanto, su productor debe descartarla", explica Arturo Arias, subgerente de Ingeniería y Medio Ambiente de KDM Empresas, compañía que trabaja desde la recolección domiciliaria e industrial hasta la generación de energías renovables.

En términos más específicos, el reglamento sobre condiciones sanitarias y de seguridad básicas que se aplica en un relleno sanitario (D.S. N°189/07) define los residuos domiciliarios y/o asimilables como elementos, desechos o desperdicios generados en viviendas y en establecimientos tales como edificios habitacionales, locales comerciales, locales de expendio de alimentos, hoteles, establecimientos educacionales y cárceles.

En Chile existen 183 instalaciones para la disposición de residuos, de las cuales sólo 12 corresponden a rellenos sanitarios que cumplen la normativa vigente. "Estos últimos son los que aplican el sistema de disposición de residuos con la mayor tecnología, incluyendo impermeabilización basal, para evitar la contaminación del entorno, y sistemas de manejo de líquidos lixiviados y control del biogás".


Algunas estrategias

De acuerdo a la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, los municipios son los responsables de la recolección de residuos y de la fiscalización y cumplimiento de las disposiciones legales y reglamentarias correspondientes a la protección del medio ambiente, dentro de los límites comunales.

Arturo Arias indica que en algunos casos es el propio municipio, que con recursos propios, se hace cargo de las tareas de recolección. "Otros optan por entregar a un privado el desarrollo de estas actividades, fiscalizando su operación y cumplimiento".

"Y si bien la ley apunta a los municipios para efectos de recolección, la cadena no debiera cortarse ahí, sino complementarse para intervenir en lo que se hace con el residuo luego de recogerlo y su impacto global. Aquí el rol de la empresa privada es fundamental para la implementación de nuevas tecnologías", añade.

Lo cierto es que a nivel mundial la opción más viable se construye con la combinación de diversos sistemas de tratamiento como el reciclaje, compostaje, incineración con recuperación de energía, la biometanización y el relleno sanitario, las que pueden coexistir armónicamente en la medida que los costos de implementación sean sustentables por el pago del servicio.

"Lo relevante es considerar alternativas que incorporen la prevención del residuo con otras políticas. Al llegar a la disposición final, que ésta se realice en recintos que tengan la calificación legal y técnica para ello. Un basural, abiertamente contamina su entorno, en la mayoría de los casos, en forma ilegal".

Y agrega: "El vertedero accede a obtener una resolución sanitaria, pero no brinda plenas garantías como sí lo hace el relleno sanitario, que cumple con los estándares más elevados de tratamiento y disposición, lo que favorece el cuidado del entorno y la protección del aire, el agua y el suelo".


Más reciclaje

El reciclaje juega un papel importante en este tema porque es una actividad que permite recuperar materias primas para reintegrarlas al proceso productivo, en reemplazo de su disposición final o eliminación como define la ley.

"El reciclaje permite la reutilización de elementos que pueden ser insertados nuevamente en la cadena productiva, lo que favorece un menor uso de recursos naturales, por ejemplo en el caso del papel, el plástico y el vidrio, también  el ahorro de energía al reutilizar materiales ya procesados", indica el subgerente de Ingeniería y Medio Ambiente de KDM Empresas.

KDM Tratamiento desde 2011 cuenta por ejemplo con una Planta de Reciclaje de Residuos Sólidos Urbanos (RSU), considerada la más grande de Sudamérica en su tipo. "El proceso incluye el traslado de los residuos por tren en silos desde la Estación de Transferencia de Quilicura, en Santiago, hasta la planta de reciclaje, ubicada en la comuna de Tiltil. En ella se combina un tratamiento manual con uno automatizado, lo que permite la recuperación diaria de alrededor de 9 toneladas de materias primas".

Al respecto, sostiene que una de las tareas más costosas en los procesos de reciclaje es la separación de lo inservible de lo reutilizable, también lo es la separación por fracciones de los residuos que pueden ser reciclables. "Si cada ciudadano pudiera separar en el origen sus residuos en las fracciones que pueden ser reutilizables y depositarlas en puntos limpios o lugares de acopio, el reciclaje podría ser el pilar de la gestión de residuos en nuestro país. Y es aquí donde la educación ambiental es crucial".


Educación ambiental

Un aspecto importante en este tema es que la política de residuos promulgada en el año 2005 puntualiza el rol de la educación ambiental en la gestión de residuos, siendo ésta el motor que permite la reducción, reutilización y reciclaje de los residuos sólidos domiciliarios.

"Hoy, el Gobierno está impulsando una gestión más integral, que introduce la variable de prevención, en una pirámide conformada por otras acciones como la reducción de residuos, su reutilización, el reciclaje, así como la valorización energética, el tratamiento y la disposición final de los mismos", dice Arturo Arias.

FUENTE: http://www.edicionesespeciales.elmercurio.com/destacadas/detalle/index.asp?idnoticia=201212271176307&idcuerpo=1113