jueves, 24 de mayo de 2012

QUEMAN DOS CASAS DE AGROSUPER EN FREIRINA Y OBISPO DE COPIAPÓ OFRECE MEDIAR EN CONFLICTO

La ruta entre Vallenar y Huasco sigue cortada por barricadas en nueve sectores, y ayer se detuvo a otras cuatro personas.

RODRIGO ÁLVAREZ 
La madrugada de ayer, la jornada de protestas que se inició el sábado en la pequeña localidad de Freirina, ubicada a unos 30 km al oeste de Vallenar (Atacama), registró uno de sus momentos de mayor violencia: la casa y la camioneta del administrador de la planta de cerdos de la empresa Agrosuper ubicada en la localidad fueron incendiadas por desconocidos. A esa hora no había nadie en el lugar.
Durante el día se habían sucedido los disturbios en la ruta hacia la ciudad, interrumpida por una serie de barricadas instaladas por los vecinos de Freirina, que reclaman por los constantes malos olores que provienen de la planta con capacidad para 700 mil cerdos. A los tres heridos y nueve detenidos se sumó la destrucción de dos carros policiales.
La tensión es evidente en la zona. Aunque ayer no hubo disturbios, una segunda casa de la empresa se quemó por un incendio de pastizales que sería intencional, denunció Agrosuper.
La ruta entre Vallenar y Huasco sigue cortada por barricadas en nueve sectores, y ayer se detuvo a otras cuatro personas -entre ellas a la vocera del movimiento vecinal, Andrea Cisterna- en un control policial a un vehículo. Llevaban miguelitos, boleadoras, hondas y cuchillos, entre otros, afirmó Carabineros.
A través de un comunicado, Agrosuper lamentó los hechos de violencia que "pusieron en riesgo la vida de las personas que trabajan en el proyecto", e informó que tuvo que evacuar a los 180 trabajadores de la planta en helicóptero para sortear el cerco establecido por los vecinos. Las instalaciones lucen vacías, y en la caseta de ingreso los manifestantes escribieron "clausurado" con pintura.
Fuentes de la empresa afirmaron que al interior del plantel se mantienen 470 mil cerdos sin acceso a agua ni a comida. Si mueren, se agravaría el problema ambiental.
Carabineros reforzó ayer su dotación para llegar a 40 efectivos, envió nuevos carros antidisturbios y un helicóptero para monitorear la zona desde el aire.
En medio del conflicto, el obispo de Copiapó, monseñor Gaspar Quintana, se reunió con los vecinos y anunció que a petición de ellos tratará de mediar en el conflicto. "Me han pedido una tarea de diálogo que espero genere paz para todos", explicó.
Pese a esto, otro de los voceros de la movilización, Yahir Rojas, afirmó que seguirán "hasta las últimas consecuencias". El alcalde de Freirina, Roberto Bruzzone, dijo que "si la empresa se compromete a reducir a la mitad las hembras que tiene, eso puede controlar mucho los malos olores que nos afectan. Si no lo hace, tendrá que irse de esta comuna".
Origen de disturbios
El conflicto en la zona comenzó a germinar hace meses, dicen los vecinos. "Los malos olores empezaron en octubre del año pasado. Pensamos que se trataba sólo de la marcha blanca de la planta y que se solucionaría, pero no fue así", dice Alfredo Silva, quien vive cerca de la industria.
Según los habitantes de Freirina, el hedor se inicia de madrugada y se impregna en la ropa y las cortinas de las casas, y afecta también a los niños de la zona.
"Este es un problema real, no inventado. Todos los días mis alumnos sufren náuseas, vómitos y mareos por el olor de las fecas de los cerdos, que es insoportable", dice María Angélica Cortés, profesora de la escuela local.
A fines de 2011 empezaron a reunirse algunos grupos para enfrentar el problema, y en abril se iniciaron las protestas. El gobierno regional anunció entonces que revisaría la autorización ambiental del proyecto y que se paralizarían las obras de expansión. Pero el miércoles, un grupo de alumnos de la escuela básica, aburridos de los malos olores, se tomaron la carretera por 15 minutos. Fue el inicio de una escalada que derivó en los violentos disturbios del sábado.
POBLACIÓN Cinco mil habitantes tiene la localidad de Freirina, ubicada 30 km al oeste de Vallenar.