jueves, 23 de mayo de 2013

Futuros deshielos en Groenlandia podrían ser menos extremos que los de la actualidad


<p> El barco científico "Gambo" navega frente al glaciar Store. Los científicos midieron la temperatura del agua y la salinidad, datos básicos para estimar el derretimiento submarino.</p>Investigadores noruegos dicen que desde fines de los años 90 hasta hoy, la pérdida de masa glaciar se ha duplicado, pero es muy poco probable que esto vuelva a ocurrir en forma tan acelerada. 
 
Richard García Groenlandia se ha transformado en los últimos años en un símbolo del cambio climático. Entre 2002 y 2011, la capa superficial glaciar ha perdido unas 240 gigatoneladas de masa, lo que se ha traducido en un aumento del nivel del mar de 0,7 milímetros por año, es decir 6,3 centímetros en todo el período, según un estudio publicado el año pasado a partir de mediciones de la Nasa.

En definitiva, la pérdida de hielo se ha duplicado en los últimos diez años, pero un nuevo estudio que publica hoy la revista Nature señala que no es esperable que ello ocurra otra vez a tal velocidad.

Según los investigadores de la U. de Svalbard, en Noruega, el aporte al nivel del mar de los deshielos proyectados para los próximos 187 años -a partir de simulaciones del retroceso de cuatro glaciares- sería no mayor a los 30 milímetros. Esto es bastante inferior a las estimaciones basadas en la extrapolación de la tendencia actual.

La clave, dicen, es que esta obedece a situaciones particulares relacionadas no solo con la mayor temperatura, sino también con aspectos físicos y geográficos de los glaciares que no necesariamente se repetirán, aun cuando la temperatura del planeta aumente un promedio de 2,8 grados para 2100.

Para el glaciólogo del departamento científico del Instituto Antártico (Inach), Ricardo Jaña, el estudio es muy relevante, ya que emplea modelos que incluyeron información local más precisa o que no había sido considerada previamente.

Sin embargo, no hay que dejarse llevar por el optimismo ya que el estudio también plantea un segundo escenario más extremo, con un aumento de temperatura media global de 4,5 grados para 2100, y ahí las pérdidas de hielo se incrementan en más de 50% frente al otro escenario.

Hoy, según Jaña -investigador de la Fundación CEQUA, Centro de Estudios del Cuaternario- la mayor incertidumbre es cuál será el aumento real de temperatura que producirán las concentraciones de CO {-2} en la atmósfera.


fuente: http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp?id={f301d34c-bf34-440c-b0c6-230a9b1cd8db}