jueves, 23 de mayo de 2013

Refuerzan la vigilancia en los ríos de parque Torres del Paine para evitar plaga de castores


Los animales provocan efectos nocivos en el ecosistema, como el desvío de los ríos y la inundación de bosques de lenga.

ROLANDO MARTÍNEZ V.
Los castores, declarados plaga en Magallanes, aparecieron a 25 kilómetros al sur de Puerto Natales, muy cerca del parque Torres del Paine, el mayor atractivo natural de la región.
Sus huellas ya marcan el paisaje austral, por lo que la Corporación Nacional Forestal (Conaf) decidió reforzar la vigilancia en las cuencas del parque para evitar que estos animales se instalen en los ríos de la reserva de la biósfera y alteren el ecosistema, como ya ha ocurrido en zonas de Tierra del Fuego e isla Navarino.
 "Nada detiene el avance del castor. Por eso debemos estar atentos a los monitoreos en la provincia de Última Esperanza para evitar males mayores", señala José Fernández, director regional de la Conaf.
El castor ( Canadensis kuhl ), nativo de Norteamérica, fue introducido en 1946 en el sector argentino de Tierra del Fuego, pero a comienzos de los años 60 traspasó la frontera y comenzó a vivir en territorio chileno. En 1994 se detectaron animales en laguna Parrillar, a 40 kilómetros al surponiente de Punta Arenas.
En 1999, el investigador Oscar Skewes estimó que el área de daño directo provocado por castores en Tierra del Fuego e isla Navarino alcanzaba las 23.500 hectáreas, mientras que en Argentina se estimaba en 5.200 hectáreas.
Los castores, al construir sus madrigueras, provocan efectos letales en el ecosistema: construyen represas de 1,50 metros de altura y hasta 100 metros de longitud, las que desvían los cursos de agua e inundan extensas áreas de bosques de lenga. Afincados en las áreas boscosas, miden algo más de un metro.
Manuel Bitsch, secretario regional ministerial de Agricultura, admite que es una sorpresa saber que la ocupación territorial del castor ya llegó a la zona norte de la región.
Gerardo Otzen, director regional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), explica que las acciones inmediatas están abocadas a ampliar la prospección del área cercana al parque Torres del Paine, y llamó a los ganaderos y trabajadores rurales a ser partícipes en la detección de esta especie. "Es necesario reconocer que el problema de las especies invasoras compromete no sólo el patrimonio natural, sino que también al conjunto de recursos productivos del sector silvoagropecuario y de servicios (turismo). Por ello, se requiere del trabajo conjunto del sector público y privado", dijo.
 El SAG iniciará también un programa de contención de la plaga en la provincia de Magallanes, explica Bitsch, quien reconoce que habrá que ampliar el radio de acción para lograr un efectivo control en la provincia de Última Esperanza. Este plan se orientará a contratar el servicio de tramperos para eliminar focos y evitar el avance poblacional de esta especie.
Conaf considera relevante que el Estado adopte, a través del SAG, las medidas para controlar el avance, porque si llega a zonas del parque Torres del Paine, esta plaga comenzará a construir sus represas, talar bosques y cambiar los cursos de agua. "Pensar en eso es preocupante", recalca Fernández.
Federico Hechenleitner, superintendente del parque Torres del Paine, sostiene que siempre están monitoreando los sectores del parque para evitar que se introduzcan especies ajenas al hábitat natural de la reserva de 242 mil hectáreas.
 "No tenemos, hasta ahora, ningún antecedente de que existan castores en el parque. Nuestro plan es estar atentos a eliminar cualquier vestigio que aparezca para evitar daños en el ecosistema de esta reserva", agrega.
DIETA Se alimentan de la corteza, ramas y hojas de los árboles que talan, además de las raíces de plantas acuáticas.






Fuente: http://diario.elmercurio.com/2013/05/21/nacional/_portada/noticias/347e3dee-4fac-498b-90bb-e927176c1ac6.htm