martes, 30 de abril de 2013

La IV Región se ahoga por la sequía


Seminario de Revista del Campo, SNA y Sociedad Agrícola del Norte analizó la crítica situación que vive la región de Coquimbo y entregó visión de cómo viene el clima. También se dieron alternativas financieras para enfrentar los vaivenes de dólar. Patricia Vildósola E.
 Angustia es lo que ronda a los agricultores de la IV Región. Esto porque la sequía no sólo impactó en la temporada que termina, sino que ahora amenaza también la que está por comenzar. Y los golpea en un momento en que ya venían complicados por lo mismo que afecta a todo el país: dólar bajo, escasez de mano de obra y costos, incluido el de la energía, que crecen. Pero, ahora, por primera vez desde su creación, los embalses ya no tienen agua para hacer frente a la necesidad de las plantas, lo que está afectando a la producción de la zona. Precisamente como una forma de aportar con antecedentes de cómo se viene la situación en la zona fue que Revista del Campo, la Sociedad Nacional de Agricultura y la Sociedad Agrícola del Norte, realizaron la semana pasada en La Serena, el seminario regional, "Análisis del panorama y perspectivas para la agricultura de la Región de Coquimbo", que reunió a más de 200 agricultores y agroempresarios en la sede del Inacap.

Para la tierra del pisco, el agro es una generadora importante de ingresos, además de fuente laboral, ya que emplea a 42 mil personas y hay 15 mil pequeños y medianos agricultores. La fruticultura de exportación mueve más de US$ 480 millones. Además producen frutas y hortalizas para el mercado interno por US$ 200 millones; y US$ 300 millones en agroindustria. En resumen, de acuerdo a los datos de la Sociedad Agrícola del Norte, la región representa a nivel nacional el 20% de las hortalizas, cerca del 28% de la uva de mesa, el 35% de las cítricos y el 18% de las paltas.

"Son estas las cifras que se encuentran en juego", planteó José Moreno, presidente de la Sociedad Agrícola del Norte.

Desde la construcción de los embalses, la zona vio cómo el agro daba una fuente importante de ingresos. Pero ahora, ya no tiene agua.

"La situación es crítica. Por primera vez se seca el embalse La Paloma y los sistemas de riego regional poseen un 3,5% de su capacidad normal para iniciar la temporada. Es decir, estamos en un escenario de extrema gravedad que requiere de un tratamiento a la altura del problema histórico que estamos experimentando. Por este motivo no nos podemos quedar con los brazos cruzados. Hay que refinanciar la mochila y disponer de recursos para continuar", planteó Moreno.

 En la última década en la zona han disminuido en más de dos mil los roles agrícolas, hay una pérdida de 120 millones de dólares en exportaciones y, según Moreno, para esta temporada se han dejado de comprar semillas y almácigos en cerca de 50% de lo que se proyectaba.

El problema es que en futuro cercano no se vislumbra una solución rápida al tema hídrico.

Si bien desde la autoridad se viene invirtiendo en forma importante, -de hecho los regantes de la zona pueden acceder a $3.300 millones para obras de riego de emergencia y encauzamiento de canales- están a la espera de recursos frescos para concursos de embalses de cabecera y para apoyar la contratación de celadores.

Durante el seminario, Fernando Santibáñez, doctor en bioclimatología y profesor de la U. de Chile, entregó un panorama de cómo se vendría este año en términos de lluvia. Y fue claro. Se espera que, al menos a nivel nacional, el 2013 termine con lluvias cercanas a un año normal -con un rango de 10%-, pero las aguas llegarán tarde. De hecho, Santibáñez indicó que durante abril y mayo prácticamente no habría frentes que lleguen hasta la zona, los que podrían presentarse recién en junio.

De acuerdo a cómo viene evolucionando el cambio climático en el país, lo esperable es que la zona tenga una disminución de la pluviometría por el desplazamiento del anticiclón hacia el sur, lo que impide que los frentes avancen.

Moreno aprovechó la oportunidad para manifestarle públicamente al ministro de Agricultura, Luis Mayol, la necesidad de que a nivel de Gobierno se escuchen las solicitudes de los productores de la zona, como por ejemplo que se suspenda el horario punta, que entró en vigencia el 1° de abril, y que al encarecer el costo de la energía aumentará también los de la producción agrícola y llevará a detener las extracciones de emergencia de agua. "Era una medida esperada que no tuvo respuesta", dijo.

Al respecto, el ministro Mayol señaló que en el gobierno tenían clara conciencia de la situación que afecta a la zona, por lo que el Presidente Piñera llamó a La Moneda, a una reunión urgente, a los intendentes de Atacama, Copiapó y Coquimbo. Agregó que dada la urgencia que está adquiriendo el tema hídrico se aprobó la construcción de 15 grandes obras para el 2020, cuatro de los cuales estarían por comenzarse antes de fines del Gobierno. También anunció que ya se comenzó el plan de infiltración de aguas -para lo cual se cambió el reglamento.

La escasez de la mano de obra es otro de los problemas que golpea a la zona. No sólo porque ya es escasa, sino que con un sector complicado económicamente se vuelve más difícil competir con los sueldos de la minería. Por ello existe temor de que haya una mayor migración hacia otros sectores de la economía. Si bien desde la agrupación gremial han solicitado al Ministerio del Trabajo un subsidio de contratación de mano de obra pues lo ven como la única alternativa para retener cerca de 2.000 cupos. "Este problema es estratégico y queremos que se incluya en la agenda de Gobierno", recalcó Moreno. Y solicitó al ministro que interceda para formar una comisión interministerial para tratar esta materia.

El seminario también contó con la presencia del economista Enzo Folch, gerente de la mesa de dinero rural y retail del Rabobank, quien explicó que existen alternativas para poder prevenir o al menos disminuir el impacto de la caída del dólar, como el uso de seguros de cambio o forward para enfrentar el problema del tipo de cambio.

Explicó que aquí el agricultor debe primero hacer el ejercicio de determinar con qué valor de dólar él estaría bien. Fija ese precio y firma un contrato con el banco o la corredora fijando una fecha de venta de una determinada cantidad de dólares y un precio que el estima que debiera recibir por ellos.

"Lo importante aquí es dejar de apostarle al tipo de cambio y apostar a la producción", recalcó Folch.

Fuente: http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp?id={e0f7bddb-075d-4a0f-8d53-3c53ec75ae61}