martes, 30 de julio de 2013

Agua de mar cubre cerca del 8% de las necesidades de mineras

Cochilco señala que el uso de este tipo de fuentes irá en aumento durante los próximos años. Hay 17 proyectos en el país. 



La semana pasada Minera Escondida informó que invertirá US$ 3.430 millones en la construcción de la mayor planta desalinizadora del país, para asegurar el suministro de agua que requieren sus operaciones mineras en el futuro. Eso no sólo marcó un hecho puntual, sino que muestra una tendencia sobre el mayor uso que tiene este tipo de recurso hídrico en el sector minero.
Según un estudio de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) “la gran apuesta para poder desarrollar la minería de manera sustentable en un futuro cercano, parece ser el agua de mar”.
El informe, titulado “Actualización de la información sobre el consumo de agua en la minería del cobre al año 2012”, señala que al analizar las extracciones de agua fresca -realizadas por la industria nacional del cobre- se obtiene que a nivel nacional las aguas provenientes del mar constituyen 8% del total que se utiliza, valor que se espera que vaya en aumento en los próximos años. De hecho, el consumo de agua de mar en la minería del cobre se incrementó 37% entre 2012 y 2011, tras pasar desde 713 lts/seg a 978 lts/seg el año pasado.
Otras fuentes con más importancia en la actualidad son las aguas de origen superficial, que explican 44% de las extracciones; las de origen subterráneo (42%), y la adquirida a terceros (6%).
“Las empresas mineras están muy comprometidas con el uso de agua de mar para superar el tema de las restricciones de agua que tienen. Es una tendencia”, señaló la directora de Estudios de Cochilco, María Cristina Betancour. Agregó que en la zona norte del país este número es mayor, alcanzando 18% del total de consumo de agua de la minería del cobre de la Segunda Región.
Actualmente, hay 16 proyectos de plantas desaladoras para la minería del cobre en el país, en operación o en distintos niveles de desarrollo. Además, hay otras nueve iniciativas de sistemas de impulsión de agua de mar.
Betancour señaló que los proyectos de este tipo podrían ir en aumento, con el fin de dar respuestas a los requerimientos hídricos de la industria. Añadió que los actuales niveles que presenta Chile son buenos indicadores, y que además están sustentados en el uso de tecnologías más modernas y de punta. Considerando los 17 proyectos que hay en carpeta -entre los cuales figuran iniciativas de Goldcorp, Codelco y Anglo American (todos en distintas etapas)- el organismo está haciendo un estudio que estará finalizado hacia fines de año, para determinar a qué porcentaje subiría el consumo de agua de mar por parte de la industria minera del cobre.
El documento también arrojó que las extracciones de agua fresca durante el año pasado cayeron levemente frente a 2011, pasando desde 12,6 m3/seg a 12,4 m4/seg. Ello, según Cochilco, “refleja la preocupación por la industria del cobre en disminuir los consumos de agua fresca”.
De dicho consumo, la producción de concentrados demandó el 74%, mientras que la de cátodos alcanzó 11%. El 14% restante lo explicaron otros usos, como agua en la mina para supresión de caminos, campamentos, servicios, entre otros.