miércoles, 16 de enero de 2013

Los desafíos de la industria del salmón en 2013


Altos costos, nuevas normativas, un lento repunte de precios y una meta: volver a los números azules. Eso es parte de un panorama sectorial que los bancos monitorean de cerca.
La industria salmonera está siendo monitoreada por los bancos, que ya contactaron al gobierno para fijar su atención en el tema.


El que recién pasó fue un año difícil para los salmoneros. Un período en que los números rojos volvieron a los balances en la mayoría de las operadoras, producto de una fuerte caída de precios internacionales, la especie estrella, el salmón Atlántico, pasó de US$ 7,5 por kilo hace más de un año, a US$ 4,5 por kilo (ver gráfico), por efecto de la vuelta al mercado de las empresas chilenas, las que recuperaron sus volúmenes productivos una vez superada la crisis del virus Isa.

Partiendo de ese contexto, 2013 también se vislumbra complejo para el sector -que a noviembre pasado exportó US$ 2.644 millones-, por la entrada en vigencia de nuevas regulaciones que, según se advierte en la industria, aumentarán los costos, en un escenario de nuevas necesidades de financiamiento.

La contracara de ello es que, dado el ajuste productivo que emprendieron los distintos actores en 2012, la oferta local y también la de Noruega, disminuirán. Y eso, coinciden expertos y distintas empresas, permitirá recuperar los niveles de precios. ¿En cuánto?

El economista Jorge Quiroz, presidente de Jorge Quiroz & Consultores Asociados, calcula que con una demanda mundial creciendo el alza podría ser del orden de 12% este año y de 19% en 2014. Algunas salmoneras esperan que esto ocurra a partir del segundo semestre.

De esta forma, “las utilidades del sector se acercarán a la zona azul y debieran ser decididamente positivas para 2014”, adelanta Quiroz.

REUNIÓN CON BANCOS

Con una deuda total de unos US$ 1.700 millones -un nivel similar al registrado tras el virus Isa- por parte de la industria salmonera, la banca ha estado monitoreando muy de cerca el tema. De hecho, antes de la Navidad, dos instituciones financieras contactaron, por separado, al subsecretario de Pesca, Pablo Galilea, a través de sus respectivos gerentes de riesgo.

“Tuve reuniones, en los dos bancos, con grupos de gerentes”, precisa Galilea, quien prefiere no revelar nombres. La primera de ellas ocurrió el 17 de diciembre.

La invitación fue para conversar sobre los cambios normativos al negocio acuicultor y en ambas citas el personero expuso sobre los cambios que vienen.

Además, abordó la crisis del mercado. “Plantearon la necesidad de que la información esté más en línea, que sea más transparente y oportuna, de manera de tener posibilidades de evaluar mejor a cada una de las empresas en términos de riesgo (...). Ellos ven que la implementación de las nuevas normas significará mayores costos y les señalé que son marginales en el contexto de precios que vive la industria”, cuenta el subsecretario.

A partir de esa reunión, Galilea ofreció una cita entre los equipos técnicos de la Subsecretaría de Pesca y los de los bancos. El objetivo, dice, es “ayudar a que la toma de decisiones de éstos sea con mejor información, más oportuna y real”.

Concretamente, se refiere a datos sobre riesgo sanitario, número de peces en el agua, niveles de mortalidad, presencia de la enfermedad del Caligus por barrio, pesos de cosecha, entre otros temas. “La idea es una reunión de trabajo ojalá no con un banco, sino con la Asociación de Bancos, con representantes de las instituciones y la Subsecretaría de Pesca.

Estamos interesados en colaborar en que el tema de financiamiento que tienen las empresas lo puedan solucionar, y si los bancos lo están pidiendo, es porque necesitan información para poder evaluar a sus clientes”, adelanta la autoridad. La reunión se concretaría durante enero.

FINANCIAMIENTO CASO A CASO

Mientras este año comienzan los primeros vencimientos de la negociación de la deuda poscrisis del virus Isa, las empresas se están enfrentando a nuevos requerimientos de capital. Según Quiroz, el sector necesitaría una inyección de unos US$ 200 millones a nivel agregado.

Sobre el tema hay distintas visiones. Roberto Riethmüller, CEO de Marine Harvest Chile, dijo recientemente en Pulso que “hay una fuerte reticencia a incrementar los niveles de deuda en un escenario que comercialmente se ve más complejo”.

Por su parte, Carlos Vial, vicepresidente de Salmones Friosur, afirma que la compañía “podría necesitar más financiamiento si la situación de precios continúa negativa. Quién lo aporte, es otra cosa. Todo dependerá de las condiciones”.

Coincide Gerardo Balbontín, gerente general de Blumar. “Dependerá de qué pase con los precios del salmón y de cómo evolucionen las otras áreas de la compañía”, indica. Pronostica que 2013 seguirá siendo complicado: “El precio del salmón y trucha no se habrá recuperado lo suficiente como para cubrir el mayor costo generado por el fuerte incremento en el valor del alimento, por el alza en el precio de la harina y el aceite de pescado, principales insumos del alimento para salmón”.

Multiexport Foods, en tanto, está comenzando 2013 sin necesidades de financiamiento bancario, porque en septiembre modificó las condiciones de sus créditos y prepagó los intereses.

Algo similar a Invermar, que con la venta de 50% de Salmofood canceló sus obligaciones para este año, confidencia un alto ejecutivo.

Eso no quita que el año se vea complejo. Andrés Lyon, gerente general de Multiexport Foods, dice que este ejercicio “no será fácil. Los niveles de precios se están recuperando, pero lento. Vemos desafíos importantes en mantener una recuperación a mediados y fines de año, que permitan márgenes positivos importantes”.

Según Lyon, la situación no es generalizada. “Hay empresas como Aqua Chile, nosotros y Australis, que va a hacer un aumento de capital pronto, que tenemos caja importante para enfrentar las necesidades de capital ante escenarios de precios bajos. Pero las empresas que no pueden necesitarán acceso a algún tipo de financiamiento”, explica.

Vial, de Friosur, ve que el sector está frente a “un creciente problema financiero, motivado por desequilibrios y fallas en la distribución del producto de origen chileno en el mercado, que amenaza con extenderse al cluster y la comunidad regional”.

En esa perspectiva, señala, este “no es un simple problema de los salmoneros con los distribuidores, bancos y proveedores; es un problema común de todos, de los salmoneros, de los distribuidores, de los bancos y los proveedores”.

Con todo, los vencimientos de la deuda no serán un tema en lo inmediato. “El problema de cuotas y pago será en dos años más”, afirma Quiroz. “Sí veo un tema de monto de deuda a largo plazo que es relevante y la pregunta es cómo se va a manejar”, apunta.

Considerando las cifras a septiembre de 2012, sobre la base de la información de las empresas abiertas, “sólo cerca de un 5% de la deuda no corriente se paga entre 2013 y 2014, y del orden de 26% se paga en dos a tres años”, explica Quiroz.

NUEVAS REGLAS DEL JUEGO

El sector deberá adecuar su producción al nuevo reglamento sanitario que diseñó la autoridad y que fue consultado con el sector privado y SalmonChile. Este regulará la cantidad de peces que las empresas podrán echar al mar, en función del comportamiento sanitario del barrio en el que está ubicado el centro de cultivo.

Puntualmente, el límite máximo de densidad será 17 kilogramos por metro cúbico (m3) para el salmón del Atlántico (la principal especie exportada), y 12 para el coho y la trucha, y regirá desde el 1 de enero de 2014. Antes de la crisis, se llegó a 30 kilogramos por m3, para el Atlántico.

La normativa contempla también un castigo individual por exceso de mortalidades, efectivo a contar de seis meses de publicado el reglamento, en marzo.

Con la aprobación del nuevo reglamento sanitario, además, se eliminará la siembra de salmón Atlántico en lagos. De acá a 2015, sucederá lo mismo para la siembra de trucha y coho en lagos.

Los operadores han señalado que este cambio normativo incrementará los costos. Aunque hay matices: “El nuevo reglamento de densidades impactará en los centros de engorda que tengan mal comportamiento sanitario o estén en barrios con alta mortalidad, y que deban reducir la siembra del próximo ciclo”, afirma Balbontín, de Blumar. Como contrapartida, estima que no serán afectados los centros sin problema y “sí tendrá un impacto positivo indirecto”.

CONSOLIDACIÓN

María Eugenia Wagner, presidenta de SalmonChile, pone el acento en que esta es una industria cíclica. “Hemos estado pasando un ciclo de precios bajos y desde las últimas semanas hemos podido ver una leve alza. Esperamos que esa tendencia se afiance hacia el segundo semestre de este año”, manifiesta, coincidiendo con las previsiones de Invermar.

En este ambiente es esperable, advierte el subsecretario Galilea, que se produzca más consolidación en la industria. Lo mismo piensa Riethmüller, de Marine Harvest. “Dada la situación de mayores costos, menores precios y un gran nivel de endeudamiento, efectivamente, se pueden concretar más fusiones”. Marine Harvest, puntualmente, completó la compra del 48,5% de Morpol.

Fuentes de la industria señalan que “un porcentaje significativo de las empresas hoy está a la venta”.

En el sector financiero existe la visión de que luego de la negociación entre salmoneras y los bancos, tras la crisis del virus Isa, se esperaba la llegada de grandes actores a la industria local, lo que sucedió en parte con la compra de la empresa Cultivos Marinos Chiloé por parte de la noruega Cermaq. Pero ese proceso “se truncó porque los actores se asustaron por los bajos precios”, cuenta un alto directivo.

En paralelo a la consolidación esperada, hay un impacto para el cluster del sector. “A nivel de prestadores de servicios puede haber muchas quiebras si continúa la cadena de pagos dilatada, como está ocurriendo hoy”, dice Galilea.

El Ministerio de Economía, de hecho, invitó a SalmonChile “a tener sello propyme, para que puedan pagar a 30 días, pero dada la situación de mercado que vive la industria ha sido imposible y ninguna salmonera ha podido acogerse”, grafica el subsecretario. Galilea detalla que “ninguna salmonera está pagando a 30 días, sino que a 120 días o 180 días. Menos de 90 días, ninguna”.

CLAVES DEL TEMA

AUMENTO DE LA PRODUCCION

La producción mundial de Atlántico subió un 12% y un 21% en 2011 y 2012, respectivamente, llegando a casi dos millones de toneladas. “Una buena parte de este aumento obedece a la expansión de Chile: la oferta nacional creció 70% en 2012 y se espera crezca incluso un 35% adicional en 2013”, indica el consultor Jorge Quiroz.

REGLAMENTO DE DENSIDADES

La normativa regulará la cantidad de peces en el mar. El límite máximo de densidad será 17 kilogramos por metro cúbico (m3) para el salmón del Atlántico (la principal especie exportada) y 12 para el coho y la trucha.

EFECTO PARA LA INDUSTRIA

“El nuevo reglamento de densidades impactará en los costos de los centros de engorda que tengan mal comportamiento sanitario o estén en barrios con alta mortalidad, y que deban reducir la siembra del próximo ciclo”, afirma Gerardo Balbontín, gerente general de Blumar.

VISION DE LA AUTORIDAD

“Ellos (los bancos) ven que la implementación de las nuevas normas va a significar mayores costos y les señalé que son marginales en el problema que la industria vive de precios”, cuenta el subsecretario de Pesca, Pablo Galilea.

FUENTE: http://www.latercera.com/noticia/negocios/2013/01/655-503434-9-los-desafios-de-la-industria-del-salmon-en-2013.shtml