lunes, 21 de enero de 2013

Con Flyboard, vuela sobre el agua como un superhéroe


Sin lugar a dudas es una de las novedades para hacer distinto este verano y asumir el desafío de poner a prueba tu equilibrio y vivir una experiencia similar a volar. El Flyboard es un sistema que comprende una tabla que va sujeta a los pies (similar a un snowboard) y una manguera conectada al motor de un jetski que funciona como propulsor y tira un chorro de agua que te suspende en el aire.
Inventado en 2011 por el francés Franky Zapata, tras varios prototipos subieron un video mostrando cómo funcionaría este producto que hace volar igual que Ironman.
En menos de dos semanas consiguieron más de 2 millones y medio de visitas, sin considerar las peticiones de todas partes del mundo para saber cuándo estaría en el mercado. Así, se transformó en uno de los accesorios acuáticos más esperados de los últimos años.
La semana pasada, el Flyboard llegó al país de forma oficial y fui el primer alumno de Alberto Feldman, único instructor certificado para enseñar esta disciplina en Chile. En menos de 10 minutos conseguí suspenderme en el aire y, tras varios intentos frustrados, logré aprender las técnicas básicas de vuelo, como moverse hacia ambos lados, elevarse o disminuir la altura.
Para volar no se necesita ser deportista o un amante de las actividades extremas; sólo se debe ser mayor de 18 años y saber nadar. No hay límites de peso y tienes que estar dispuesto a caer al agua desde algunos metros de altura. Es un deporte seguro y entretenido, que más que poner a prueba tus destrezas físicas, exige algo de equilibrio y coordinación.
El control de la tabla se maneja con la posición de los pies; por ejemplo, si mantienes los pies firmes y planos, comenzarás a elevarte; si te paras en puntillas, avanzarás pero perderás altura, y si recargas el peso del cuerpo hacia los talones, te moverás hacia atrás.
El Flyboard consta de la tabla, botas con fijaciones que van desde la talla 35 a 45, y dos bastones que se afirman a los antebrazos y que lanzan agua para mantener el equilibrio. En total, estas piezas no pesan más de 20 kilos y son de materiales que flotan en el agua.
Con respecto a la potencia, el 90% del chorro de agua sale de los pies y el 10% desde los bastones. A su máxima velocidad, una persona puede moverse a 45 km/h y alcanzar hasta 12 metros de altura. También puedes sumergirte y llegar a estar 3 metros bajo el agua.
Para practicar este nuevo deporte acuático hay que firmar una carta de responsabilidad, usar casco y salvavidas. Dos personas van sobre la moto de agua; una de ellas regula la potencia de vuelo, mientras que la otra actúa como instructor(a), que da apoyo y consejos para aprender a volar rápido.
Luego de internalizar las técnicas básicas, los más arriesgados pueden desafiar la altura y hacer piruetas como 360°, backflip o frontflip , y también entretenidas figuras. ¡Hasta puedes imitar el movimiento de los delfines saltando sobre el agua!
El Flyboard está exclusivamente en el Marina Golf Rapel (Camino El Estero s/n Las Cabras, Rancagua, a casi dos horas de Santiago). El precio de la primera clase es de $60.000.
Este equipo también está a la venta. Para comprar o conocer más detalles, puedes visitar www.flyboardchile.cl.

FUENTE: http://diario.elmercurio.com/2013/01/19/vidactual/vidactual/noticias/c4f490c5-a23b-45a3-bf7a-1968ace3d794.htm