viernes, 18 de enero de 2013

Cómo tener piscinas seguras y niños felices


La piscina debe estar rodeada de una reja con cerradura y el filtrado debe hacerse de noche. Además, dígale adiós a las bombitas y piqueros.
Cuando se vive en un lugar con tanto cemento como Santiago, sobrellevar el calor no es una tarea fácil. Por eso, tener una piscina en el patio de la casa puede convertirse en un oasis, especialmente para los más chicos que esperaron todo el año el verano. Poner atención a las simples instrucciones de los expertos puede ser útil para evitar que una tarde en el agua se convierta en un desafortunado accidente.
Medidas básicas
Aunque las piscinas de uso público -como las municipales y las de los condominios- están sujetas a reglamentos de seguridad, en el caso de las casas particulares no ocurre lo mismo. Por eso, el experto en prevención de riesgos de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), Andrés Molina, recomendó a hoyxhoy adoptar las normas necesarias. Una de ellas es tener una reja de 80 centímetros de alto (mínimo) que rodee el perímetro de la piscina y la separe de la zona de esparcimiento. Debe tener una puerta de ingreso que se pueda cerrar con llave. "El propósito es colocarle la mayor cantidad de dificultades a los niños", explicó. Otra sugerencia es que el piso donde transitan los bañistas sea antideslizante. "Jamás hay que colocar baldosas o ladrillos", agregó. Además, hay que mantener la zona que rodea la piscina libre de obstáculos -como toallas, flotadores, botellas y restos de alimentos- para que los más inquietos no se tropiecen con ellos.
Los riegos del filtro
Un juego cada vez más común entre los niños es sumergirse bajo el agua y hacer carreras por quién logra tocar antes el dreno, la pieza del sistema de filtrado que está en el fondo de la piscina. Esto es peligroso porque al meter las manos o pies en el succionador, la persona puede quedar atrapada. Por eso, Andrés Mora, dueño de la empresa Pool Garden, recomendó que "se hagan los trabajos de limpieza cuando no hay niños. Se puede hacer de noche pero nadie los hace porque meten ruido". Además, se aconseja poner en todos los orificios rejillas que impidan meter brazos y piernas.
Nunca distraerse
Los expertos coinciden en que no importa cuántas medidas de seguridad se tomen a la hora de equipar una piscina; siempre va a ser esencial la supervisión de un adulto. Cuando los niños ya tienen de 13 años en adelante, el tema pasa por el auto cuidado. Descartar los piqueros y bombitas es parte de eso. Según Molina, de la ACHS, el riesgo que tienen es golpearse en los bordes de la piscina o en el fondo. Además, "tú podrías no lesionarte pero sí podrías dañar a alguien que está pasando por debajo del agua", aseguró. Tampoco es recomendable bañarse de noche ya que en caso de accidente hay menos probabilidades de que alguien lo note. Los adultos deben evitar el consumo de alcohol al meterse a la piscina. Por último, recomiendan siempre tener a mano un aro salvavidas, una cuerda del largo de la piscina y una pértiga (vara de entre tres y cinco metros) para rescatar a una persona.
Flotadores a la medida
Los hay en versión camas, alitas, tubos, y hasta con forma de delfines, tiburones y cocodrilos. Los flotadores son una buena opción para los niños fanáticos del agua. Sin embargo, los expertos recomiendan poner atención al rango de edad sugerido en las instrucciones de uso, ya que indican cuánto peso pueden soportar y hay algunos que son inapropiados para niños muy pequeños ya que no los sostienen bien.

FUENTE: DIARIO HOY X HOY