miércoles, 9 de enero de 2013

Al agua con hidroFIT


Remo, ciclismo y step, todo en uno, es lo que ofrece este entretenido método de ejercicios que, apoyado en el uso de una bicicleta bajo el agua, logra un trabajo muscular simétrico y funcional.

María Celeste Guerra
Llega el verano y son muchas las alternativas para realizar deportes en el medio acuático. El ideal es salir del gimnasio para aprovechar las bondades que ofrece el agua a la hora de realizar ejercicios: disminuye el peso corporal y aumenta la resistencia, con lo cual se logran excelentes resultados sin notar el esfuerzo realizado.
Una buena alternativa es hidroFIT, disciplina que llegó en 2004 a nuestro país. Tiende a confundirse con acuaspinning, sin embargo, la principal diferencia es la ausencia del sillín de la bicicleta que se monta bajo el agua. "No cualquier bicicleta sirve, tenemos una distancia determinada donde la persona no choca con la pared. El no tener sillín te permite jugar con los ángulos de las articulaciones. Las personas que tienen alguna lesión en las rodillas y que no deben sentir el peso de su cuerpo en esta zona, no lo hacen por el efecto del agua y por el efecto puntual del diseño de la bicicleta", explica el precursor de la marca en Chile, Edielson Félix do Nascimento, quien además es profesor de educación física e instructor de la disciplina.
Entre las ventajas destaca ser un ejercicio con nulo impacto en las articulaciones, precisamente porque su creador, Leszec Antoni Szmuchrowski, lo ideó como forma de rehabilitación para quienes sufrían problemas lumbares, entre otros. Así, el entrenador olímpico polaco pensó la forma de rehabilitar, sabiendo que el agua no tiene impacto y que ofrece relajación. La bicicleta es una barra que se ubica en la pared de la piscina en posición vertical para que la columna esté recta, estirada.
El propio Edielson Félix do Nascimento llegó a hidroFIT tras un accidente. "Choqué con una micro andando en bicicleta, lo que me produjo un problema en la cervical. Estuve varios meses en cama. Entonces pensé 'necesito pedalear, porque me gusta el ciclismo, y estar en el agua, ya que me gusta la natación'. Necesitaba un deporte que mezclara ambas disciplinas, que fuera potente, funcional, pero que no tuviera tanto impacto. Encontré muy interesante el concepto y lo traje a Chile", comenta.
Tras los buenos resultados obtenidos en la rehabilitación se dio cuenta de que había que hacerlo más entretenido y completo: ciclismo, remo y step. Así permite el trabajo de todo el cuerpo al agregar ejercicios con los brazos. "Mezclar los tres ejercicios en uno da la posibilidad de jugar con las herramientas que manejamos como entrenadores. Ocupamos todos los métodos: continuos, fraccionado, trabajo piramidal... la bicicleta sirve para todo. Se trabaja con la intensidad, la motivación de cada persona. Puede ser una clase muy suave, mediana o muy desafiante", comenta Do Nascimento.
Actualmente, el hidroFIT se imparte en el Club de Campo del Colegio Médico. Bárbara Dragicevic es profesora certificada, técnico deportivo y emprendedora de la marca en nuestro país. "El pedaleo en el agua ayuda a los músculos que están descompensados. Es un trabajo muscular armónico, con cero impacto y que puede servir para rehabilitar cualquier dolor, ya sea columna, operaciones de rodillas, brazos, tren superior o inferior". Además, la endorfina, que se produce parece sutil, pero es muy potente, es muy relajante. "El agua es el mejor transmisor de energía, y como nuestro cuerpo está constituido en un 70% de agua, al trabajar y potenciarlo en ese ambiente, es muy armónico... Se trabaja el sistema cardiorrespiratorio, se amplía el tórax mejorando el retorno venoso, el masaje crea una sensación de bienestar y wellness que no existe en otro ejercicio", asegura.
Los resultados se notan tras pocas sesiones, y más que en una baja de peso, se produce una reducción de talla precisamente por el masaje y presión que ejerce el agua en el cuerpo; además produce una sensación de bienestar; mejora la digestión, ya que el agua realiza un drenaje, y se ve beneficiado también el dormir.
En cuanto a las calorías que se gastan, Edielson do Nascimento explica: "Las calorías se queman en base a la cantidad de músculos que tenemos en acción. HidroFIT realiza tres tipos de trabajo: mental, de coordinación y motriz. Pedaleamos para atrás, remamos libremente equilibrando el cuerpo, estamos sintiendo el cuerpo en forma integral, es un trabajo de conciencia corporal. En una clase intensa de 30 minutos podrían quemarse 400 calorías. Si hacen una clase intensa, podría quemarse más que en el spinning", asegura.
Rocío (20 años) practica hace tres semanas la disciplina, y ya siente sus efectos. "A las dos clases sientes los brazos un poco más firmes, en las piernas también se nota que ya estás más apretada y firme. Yo soy pésima para el gimnasio por los dolores posteriores, y con el agua no tengo líos. Uno siente que trabaja más, es mucho más fuerte que estando una hora en el gimnasio", comenta tras terminar la clase.
La duración es de 30 minutos, tiempo suficiente para realizar las tres disciplinas que contiene hidroFIT.
El remo se trabaja ocupando mayoritariamente la resistencia del agua. El manubrio inferior está al nivel del agua para que el remo ocupe las propiedades físicas de ésta. Debe ser con la espalda derecha, en 90° a nivel de caderas y simétrico con codos cercanos al cuerpo. Es ideal para quienes tienen problemas en los tríceps ya que se realiza remada y extensión.
El step está orientado a trabajar los glúteos. Y se logra sacando un poco el peso del agua, con lo que hay una carga mayor sin generar daños. Bárbara Dragicevic aconseja: "El profesor debe estar corrigiendo a sus alumnos sobre las técnicas para acelerar un poco el ritmo del pedaleo, ya que con más peso arriba debe ser un poco más rápido. Es como subir en bicicleta un cerro, o como el triatleta, balanceando el cuerpo, haciendo transferencia del peso".
El ciclismo es básico. Permite elongación de la columna y potencia la fijación de los abdominales. Consiste en una pedaleada redonda, donde el pedal está diseñado para que no haya punto muerto, siempre tiene alguna resistencia. Cada giro equivale a un metro, y si se hace un giro por segundo, en la media hora de clases se realizan 1.800 metros.
Personas de cualquier edad pueden realizar este ejercicio. Embarazadas también. "Hemos tenido alumnos desde los 13 años, que lo usan para corregir la postura, ya que acá desarrollan los músculos lumbares, y también mujeres que tienden a tirar los hombros hacia delante, además de quienes deseen practicar actividad física de forma entretenida y exigente", relata la profesora del Colegio Médico. De hecho, entre sus alumnas cuenta con Soledad, quien tiene un embarazo de 6 meses. "La verdad es que quedo súper cansada, pero con más energía para llegar a la casa. Nada que ver con el gimnasio, ya que sientes mucho menos el impacto. A pesar de que he engordado, noto en los pantalones que me quedan más sueltos de piernas. También me ha ayudado con la retención de líquido y la guagua (Domingo) está feliz en el medio acuático", resume.
En ese mismo sentido, Edielson do Nascimento agrega: "La bicicleta es ajustable para cualquier tamaño, por lo que hasta un niño puede hacer hidroFIT. La edad no importa, sólo la motivación". Y aclara que "el riesgo de lesión está sólo si hay falta de conocimiento del instrumento, o sea, si el instructor no sabe lo que está haciendo. Si no está certificado, puede hacer un daño tremendo a las articulaciones".
30 MINUTOS SON SUFICIENTES PARA REALIZAR LA RUTINA, QUE INCLUYE EJERCICIOS DE REMO, STEP Y CICLISMO, CON VARIADA INTENSIDAD.

FUENTE: http://diario.elmercurio.com/2013/01/03/deportes/deportes/noticias/84ad6ebe-05dd-4a91-a903-a0fc7a8c1097.htm