martes, 28 de agosto de 2012

La opción Noruega PARA UNA ENERGIA LIMPIA.

Hace décadas que noruega cuenta sin un sistema de sustentación energética que utiliza en su mayoría las energías renovables, con sistemas de generación energética que utilizan los noruegos y que dada la similitud de condiciones geográficas podría aplicarse en chile son las pequeñas y medianas centrales hidroeléctricas. En este ámbito ya se ha avanzado bastante. De hecho el año pasado la Asociación de Pequeñas y Medianas centrales Hidroeléctricas (Apemec) realizo una exitosa misión tecnológica al país europeo, la cual derivo en el apoyo de Noruega en el desarrollo de las mini hidro en chile a través de transferencia tecnológica y financiamiento mediante créditos. Este tipo de centrales podrían generar en nuestro país buen potencial de 10.000 MW. El beneficio comercial permitiría financiar hasta el 85% de la inversión total, con tasas de entre 3 y 5%, contando con recursos para garantías por unos US$ 21.000 millones Noruega cuenta con una minicentral por cada 5.000 habitantes y un 97% de su matriz energética es abastecida con este tipo de energía renovable no convencional. Una de las características de las minicentrales que existen en Noruega tiene que ver con que estas están ubicadas estratégicamente en diferentes rincones del país y aprovechan al máximo la abundante agua que hay para generar limpia. Además estas centrales conviven con centros deportivos, campings parques y zonas de pesca que son impulsadas por la propia instalación, mientras que los vientos y las extensas planicies del norte del país se convierten en lugares ideales para desarrollar proyectos de fortalecimiento local, convirtiéndose en un importante centro turístico. Las centrales de bajo impacto de modelo noruego son capaces de generar una gran cantidad de energía eléctrica con una intervención mínima del entorno La gran ventaja de una cental de bajo impacto es que no re quiere embalsar grandes cantidades de agua, por lo que no necesita inundar grandes superficies de terreno. Después de pasar por las turbinas que logran generar energía eléctrica decaída del agua, ésta es devuelta en la misma cuenca. 

Fuente: El Mercurio