martes, 28 de agosto de 2012

La mejor opción para Chile son las centrales eólicas costa afuera.


El ingeniero Jean-Luc Achard dice que producen poco impacto visual y están expuestas a una mayor cantidad de viento. Chile tiene un enorme potencial para aprovechar la energía generada por el mar, dice el ingeniero galo Jean- Luc Achard. Este académico del Laboratorio de Fluidos Geofísicos e Industriales de Grenoble, Francia, ofreció el viernes pasado una charla en la Facultad de ingeniería de la U. Católica sobre los avances en el área. Archard reconoce a “El Mercurio” que si bien el conocimiento para desarrollar represas mareomotrices (que activan sus turbinas por las fluctuaciones de las mareas) está lo suficientemente madura, no se construyen por su impacto ecológico. No obstante, destaca que hay otras tecnologías que han corrido mejor suerte, como las estaciones eólicas costa afuera, destacando los ejemplos de Dinamarca y Alemania Eso si a medida que aumenta la profundidad del mar, es más complejo instarlas. En profundidades superiores a 50 metros la alternativa son los generadores eólicos flotantes. Para el ingeniero galo esta es la mejor opción para Chile, al menos al norte de Puerto Montt, Considerando la Cercanía de su costa con fosas submarinas de gran profundidad, destaca que mar afuera el viento es más fuerte y se presentan de manera regular. “En tierra, una Central eólica funciona un día de cada cuatro mientras que está en altamarsual es funciona cada dos días”. Además, dice, el impacto vi muy bajo Para las aguas de la zona sur austral de Chile, estima que la tecnología de turbinas hidrocinéticas podría ser una buena alternativa. A diferencia de las centrales maremotrices clásicas, que consisten en una larga muralla con turbinas que contiene un embalse, la idea aquí es que el flujo de agua no se interrumpe, de manera de aprovechar la velocidad para generar energía, pero sin impactar al medio ambiente, para ello, las turbinas se sumergen, sin afectar el flujo de la corriente marina. El ingeniero francés presento en su charla un prototipo de este tipo de tecnología, que ya está probando en un rio galo, y hay planes para un ensayo mayor en un estuario frente a burdeos.

Fuente: El Mercurio