miércoles, 17 de julio de 2013

La subsecretaría le daría una entidad propia a la agenda del agua

Tras propuesta del Banco Mundial, gobierno creará una Subsecretaría para mejorar la gestión del agua en el país. Hace algunos días, la ministra de Obras Públicas, Loreto Silva, informó que, por recomendación del Banco Mundial, se creará en el país una Subsecretaría de Recursos Hí- dricos, que será parte de su cartera. Además, en una propuesta a largo plazo, señaló que el país debería evaluar crear una organización con mayor autonomía, como una agencia nacional. De esta forma, apuntó a un problema reconocido en la administración pública, que cumple 102 funciones vinculadas al manejo del recurso hídrico, las que están repartidas entre más de 40 organismos, como la Dirección General de Aguas, la Comisión Nacional de Riego y el Indap, entre otras. Fue el mismo gobierno quien, con anterioridad, había solicitado a la entidad internacional un análisis de la gestión del agua, para lo que el banco conformó un grupo interdisciplinario de siete especialistas nacionales y seis internacionales, encabezados por el argentino Javier Zuleta, gerente del proyecto, quien explicó algunos alcances del trabajo. ¿Por qué una subsecretaría es la mejor opción para el país? Una de las conclusiones del estudio fue la necesidad de afrontar el problema de la debilidad de las instituciones responsables del agua para implementar políticas (...). La creación de una subsecretaría generará la capacidad político-institucional para llevar adelante el diálogo y discusión técnica del perfil que irá tomando la nueva institucionalidad hídrica. ¿Qué otros beneficios traerá? Le daría una entidad propia a la agenda del agua en el nivel regional, en donde existirían espacios y recursos específicos para atender el gran trabajo pendiente en materia hídrica a nivel local (Seremi). ¿En qué otros países se ha cambiado el modelo y qué beneficios se produjeron? Son muchos los países que tienen una representación del agua en el nivel de subsecretarías ubicadas ya sea en ministerios de Ambiente, Obras Públicas, Planificación o de Agricultura. Son excepciones aquellos países en la región que ya han avanzado a la creación de agencias o comisiones nacionales del agua que, con distintos niveles de autonomía, manejan el recurso hídrico en sus aspectos técnicos e institucionales. ¿Cuál es la situación de Chile respecto de otros países? Brasil, China, Perú y, en mayor medida, Australia, han protagonizado transformaciones de fondo en sus organizaciones del agua, en procesos que están aún en evolución. En general, es difícil establecer comparaciones, dada la sólida y particular cultura y organización legal del agua en Chile. La organización centralizada de gobierno unitario no es la más común en los países que han llevado adelante reformas. Sistemas de derechos jurídicamente sólidos y reconocidos, comparables al de Chile, se pueden encontrar en EE.UU., España, Argentina (Mendoza) y en algunos países de Europa. ¿Cuáles debieran ser las prioridades de esta subsecretaría? Debería hacerse responsable de la implementación del plan de fortalecimiento institucional, que incluye medidas relacionadas con el mejoramiento de la capacitación y gestión de los recursos humanos, el fortalecimiento de las organizaciones de usuarios, mejoramiento de la coordinación interinstitucional, modernización del catastro y de los sistemas de generación y de acceso a la información y, principalmente, del fortalecimiento de todas las funciones relacionadas con la planificación y fiscalización del uso del agua en sus dimensiones de calidad y cantidad. Un frente de trabajo importante será generar las coordinaciones para que se completen, aprueben y se implementen nuevos reglamentos y normas en aspectos relacionados con la conservación del recurso. ¿Por qué no recomendar inmediatamente un ente autónomo como la agencia, en vez de la subsecretaría? Se ha recomendado, en el largo plazo, la creación de un ente autónomo del agua para Chile, pero su estudio, desarrollo e implementación requieren un proceso que debe ser liderado por la subsecretaría. Se espera que la nueva organización esté en 2017. ¿En qué se debe avanzar mientras tanto? Prioritariamente, en implementar una serie de acciones de mejora de la gestión en áreas de planificación, fiscalización, desarrollo de sistemas de información y modernización de los sistemas de catastro y, principalmente, en mejorar la coordinación entre los distintos actores de la gestión del agua, eliminando superposiciones, duplicaciones o vacíos que se observan en funciones clave de la gestión.